(Ver entradas anteriores)
¿Otro remedio no nos queda ya más que percibir? Haz una prueba. Del lado Oeste, la tarde te va en ello, el lunes. Del ventarrón oscuro. Hay un aumento... Más bien una llegada húmeda y flotante (tú dices: «un aumento») de esporas. Sería en Rilke: «erzähls, daß wir solches vermochden». ¿Sería en Rilke? «Proclámalo, di que fuimos capaces de estas cosas»Y no lo hubiéramos creído (ondeaban, en la fronda los paños más livianos) si afuera, la luz que parpadea...
«¿La tarde me va en ello?» pensabas. Mientras, buscaras definir (en la
llovizna) los muros de La Fortaleza: «erzähls / proclámalo».
lunes, junio 25
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