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TRAS LA FRAGMENTACIÓN
En el campo de batalla, el ojo es el espejo y el espejo pasa con la bruma de un lado a otro, sobre doscientos cadáveres en una fosa común; las aves vuelan transportando los límites, el calor. Arriba como abajo, una luz sempiterna.
lunes, junio 25
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1 comentario:
Interesante.Me parece una prosa lograda.Siguen ganando en intensidad los poemas de este joven escritor.
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