lunes, junio 25

Luis Jimenez Hernandez

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TRAS LA FRAGMENTACIÓN



En el campo de batalla, el ojo es el espejo y el espejo pasa con la bruma de un lado a otro, sobre doscientos cadáveres en una fosa común; las aves vuelan transportando los límites, el calor. Arriba como abajo, una luz sempiterna.

Domingo Alfonso

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INCLINANDO ESTA RAMA,
LIGERAMENTE HACIA LA IZQUIERDA




-para Dolores Labarcena-






Hablo de influir sobre el color de esta rosa

Inclinando su rama, ligeramente hacia la izquierda

A veces, en la trayectoria oblicua de las gotas de lluvia

O en ese pantalón zurcido con hilos morados

Ignoro cuánto hay de verdad o de locura:

Un trazo; una raya sobre un pupitre

Puede alejar al alumno de la comprensión del teorema

Y unas pequeñas hileras de sol

En medio de esa habitación en penumbras

Llena de libros; pero de tanta tristeza

Puede calmar los dedos sobre hombros al derramarse en llanto

Y hacer con luz una sonrisa.


Junio 2 del 2007

Julia Cabalé

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DE LO INCAMBIABLE





1
De raíz todo se convoca.
Las cosas son así
un golpe seco.

No importa el ruego.
No importa quién.

2
El instante de
hice esto o aquello,
pude hacerlo
se desvanece.
Existe una realidad
que nos traspasa
y seguirá de largo
para traspasar a otros.

Rito Ramón Aroche

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¿Otro remedio no nos queda ya más que percibir? Haz una prueba. Del lado Oeste, la tarde te va en ello, el lunes. Del ventarrón oscuro. Hay un aumento... Más bien una llegada húmeda y flotante (tú dices: «un aumento») de esporas. Sería en Rilke: «erzähls, daß wir solches vermochden». ¿Sería en Rilke? «Proclámalo, di que fuimos capaces de estas cosas»Y no lo hubiéramos creído (ondeaban, en la fronda los paños más livianos) si afuera, la luz que parpadea...

«¿La tarde me va en ello?» pensabas. Mientras, buscaras definir (en la
llovizna) los muros de La Fortaleza: «erzähls / proclámalo».